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miércoles 31 de marzo de 2010

La Semana Santa


(Celebración dolorosa de la Redención)

Semana Santa y Semana Mayor llama la liturgia a la última semana de Cuaresma, porque en ella se conmemoran los misterios más santos y más augustos de, nuestra religión. Son días de luto, pero de un luto reconfortador, pues recuerdan la muerte afrentosísima del Hombre-Dios, y por ella nuestra redención. ¡Cuán al vivo nos pintan los oficios de estos días la perversidad y la ingratitud de los hombres para con Dios, y la mansedumbre y el amor entrañable de Jesús para con la humanidad!

Hay ceremonias en esta semana como para conmoverse y llorar, ora de alegría, ora de conmiseración. Recorrámoslas rápidamente, aunque sólo sea para formarnos una idea general del bello panorama que la Iglesia va a ofrecer a la vista de sus hijos.

1. Domingo de Ramos. Antes de prestarse a ser crucificado, Jesucristo desea ser proclamado Rey por el mismo pueblo deicida, y por eso entra hoy triunfante en Jerusalén.
La liturgia de este día es una mezcla de alegría y de tristeza. Hay que notar en ella tres particularidades



a) la bendición de los ramos;
b) la procesión, y
c) la Misa.

a) La bendición de los, ramos. Precede a la Misa, con la que, a primera vista, se confunde; pues tiene, como ella: Introito, Colecta, Epístola, Gradual, Evangelio, Prefacio y Sanctus, a continuación del cual vienen, en lugar del Canon, las oraciones de la-bendición. Una vez benditos los ramos, el celebrante los rocía con agua bendita y los inciensa, y al compás del canto de las antífonas "Pueri hebraeorum", que recuerdan los vítores de los niños hebreos, se hace la distribución. Al recibirlo, los fieles han de besar el ramo y la mano del sacerdote.

El rito de la bendición de los ramos responde fielmente al tipo antiguo de las synaxis alitúrgicas, tenidas, a imitación de las celebradas por los judíos en sus sinagogas, para la recitación del oficio divino, para la edificación e instrucción de los fieles, etcétera, pero sin la ofrenda del Santo Sacrificio.

b) La procesión. cabada la distribución, se forma y desfila la procesión, que semeja un paseo triunfal. Es de origen muy antiguo y una como continuación de la que, ya en el siglo IV, se realizaba en Jerusalén, con asistencia de toda la ciudad y de los mismos monjes de la Laura de Pharan, y presidida por el obispo, quien, para mejor representar a Nuestro Señor, cabalgaba montado en un jumento. Todos los que toman parte en la procesión, llevan en sus manos las palmas o ramos benditos, y los cantores entonan cánticos alusivos al triunfo de Jesucristo. Al llegar, de regreso, a las puertas del templo, la comitiva las encuentra cerradas. Detiénese ante ellas, y oye que en el interior voces infantiles entonan un himno, cuyo estribillo repiten los de afuera, como entrelazándose en un porfiado diálogo en alabanza de Cristo Rey.

Es el célebre himno "Gloria, laus..." compuesto, en '.el siglo IX, según se cree, por Teodulfo, obispo de Orleáns, estando prisionero en Angers por orden del rey Luis el Bueno, y cantado por él, o por un coro de niños por él preparados, en el preciso momento de pasar el rey por delante de la cárcel acompañando a la procesión de ramos.

Terminado el himno,, el subdiácono pide la entrada en el templo para él y para toda la comitiva, golpeando la puerta con la Cruz procesional, y los de adentro los reciben al son de nuevos cánticos.
Este rito representa la entrada de Jesucristo en el cielo, cuyas puertas, cerradas por el pecado, tuvo Él que abrirlas por virtud de la Santa Cruz, siendo recibido por los Ángeles al son de músicas y cánticos.

c) La Misa. Con la procesión se extingue la nota alegre y triunfante de este día, y se apodera del templo y de los oficios litúrgicos un sentimiento de profundo' dolor. Éste llega a su colmo en el canto de la historia de la Pasión según San Mateo, que reemplaza al pasaje acostumbrado del Evangelio.
En señal de duelo no se inciensa el Misal ni los acólitos llevan ciriales como de ordinario. Los fieles están de pie y con las palmas y ramos benditos en las manos, como para vitorear a Cristo mientras los judíos lo escarnecen. La cantan en tono muy severo y con música del maestro Victoria, contemporáneo de Palestrina, retocada últimamente por los monjes de Solesmes. Está distribuída en forma de diálogo, en el que intervienen como actores: Jesucristo (t), el Cronista (C) y la Sinagoga (S), por la que habla el tercer diácono siempre que media en la conversación un personaje aislado, y el coro o asamblea de fieles cuando son varios o todo el pueblo en tumulto. Al anunciar el Cronista la muerte del Señor, el clero y los fieles se prosternan en tierra, por breves instantes, "para adorar al Redentor. Prosigue el relato de lo sucedido después de la' muerte, reservando la última parte para el diácono de oficio, a quien corresponde el canto del Evangelio en todas las misas solemnes.

2. Lunes Santo. Jesús, que el domingo de Ramos por la tarde se retiró a Betania al castillo de sus amigos, vuelve hoy de madrugada a Jerusalén, en cuyo camino maldice a la higuera estéril y es asediado a preguntas insidiosas por sus enemigos. Por la tarde regresa de nuevo al castillo.

La liturgia de este día no ofrece ninguna particularidad.

3. Martes Santo. Nueva visita de Jesús al templo de Jerusalén, acompañado por sus discípulos. En el camino contempla la higuera seca, y el Maestro aprovecha la ocasión para insistir sobre la necesidad de la fe. En el templo se le acercan sus enemigos para provocarlo, y Él les expone la parábola de los viñadores y les responde a diversas preguntas. Toma algunas providencias para la próxima Pascua, y se retira a Betania.
La única particularidad de la liturgia de hoy es el canto, en la Misa, de la historia de la Pasión, según San Marcos, con los mismos ritos que el domingo, menos el uso de las palmas.

4. Miércoles Santo. El apóstol Judas, contrata hoy la venta de su Maestro, y los primates del pueblo discurren en el Sanhedrín sobre la manera de hacerlo prisionero. ¡Ya comienza el gran drama, ya se inician los misterios!

En la Misa, antes de la epístola reglamentaria, se intercala una lectura del profeta Isaías, que antiguamente estaba dirigida a los catecúmenos que celebraban hoy el sexto escrutinio. En lugar del Evangelio se canta la historia de la Pasión según San Lucas, en la misma forma que el domingo y el martes.

Al atardecer, tiene lugar en las iglesias el:

Oficio de Tinieblas. El oficio de Tinieblas no es otra cosa que los maitines y laudes del Jueves, Viernes y Sábado Santo, anticipados a la víspera correspondiente, al acercarse las tinieblas de la noche, para que pueda asistir a ellas aun el pueblo trabajador.

El oficio del miércoles recorre la Pasión entera del Señor; y el del jueves insiste sobre su Muerte y su larga Agonía; y el del viernes celebra sus Exequias y su Sepultura.

Este oficio presenta casi todas las características de un funeral: salmos, antífonas y responsorios lúgubres y lamentables, ningún himno, ninguna "doxología"; tonos severos y sin acompañamiento de ningún instrumento músico; altares desnudos y con velas amarillas, como si fueran catafalcos; al fin, casi absoluta oscuridad, y el canto grave del "Miserere".

El conjunto literario es de lo más bello y sublime que atesora la liturgia, y lo mismo podemos decir de la parte musical.

Las Lecciones del I Nocturno están sacadas de los "Trenos" o "Lamentaciones" de Jeremías, por cuya boca deplora la Iglesia, con acentos desgarradores, la ruina y desolación de Jerusalén, es decir, de la humanidad prevaricadora; y para imprimir a sus quejas un sentimiento más hondo y penetrante, ha revestido la letra de estos trenos con una melodía plañidera y melancólica, muy parecida, si es que no es la misma, a la que cantan los judíos.

Durante estos oficios, hay en el presbiterio un tenebrario o candelabro triangular con quince velas escalonadas de cera amarilla, las cuales se van apagando una tras otra al fin de cada salmo de maitines y laudes, empezando por el ángulo derecho inferior, quedando encendida solamente la más alta, que en algunos sitios suele ser blanca. Mientras se canta el "Benedictus" apáganse también las velas del altar, y el templo queda casi en completa oscuridad, máxime cuando, durante el "Miserere" final, a la única vela encendida del tenebrario se la oculta detrás del altar. Terminado el "Miserere", el clero y los fieles producen un leve ruido de manos, de libros y matracas, que cesa repentinamente al aparecer la luz del cirio oculto detrás del altar.

Todos estos detalles un tanto dramáticos tienen su significado. El apagamiento sucesivo de las velas del Tenebrario y del altar, recuerda el abandono y defección casi general de los discípulos y amigos del Señor, al tiempo en que era atormentado por los judíos. La, única vela encendida representa a Jesucristo. Se le oculta tras el altar, para significar su sepultura y su desaparición momentánea de este mundo, reapareciendo con nuevo brillo el día de su Resurrección. El ruido final imita las convulsiones y trastornos que sobrevinieron a la naturaleza en el trance de la muerte del Salvador.

5. Jueves Santo. Jueves Santo, con su única Misa pero solemnísima, y con las visitas al monumento, envuélvenos en una como ola eucarística, que nos obliga a no pensar en nada más qué en la última Cena de Jesús y en la institución del Sacerdocio y del Sacramento del amor. Es un día medio de gozo, medio de tristeza: de gozo, por la rica herencia que nos deja Jesús al morir, en testamento; de tristeza, porque se oculta a nuestra vista el Sol de Justicia. Jesucristo, y empieza a invadirlo todo el espíritu de las tinieblas.

Antiguamente, en la mañana de ese día, había tres grandes funciones litúrgicas, que se celebraban en tres misas diferentes: la Reconciliación de los penientes, la Consagración de los óleos, y la conmemoración de la Institución de la Eucaristía. De la primera sólo ha quedado como vestigio la bendición "urbi et orbi" que da hoy el Papa desde la loggia del atrio de la Basílica Vaticana.

En la actualidad, la liturgia matutina del Jueves Santo se reduce:

a) a la Misa;
b) a la procesión al monumento;
c) al despojo de los altares, y rezo de las Vísperas.

Por la tarde efectúase el Mandato o lavatorio de los pies, y el oficio de Tinieblas.

a) La Misa. Solamente hay una en cada iglesia, y sería el ideal que en ella comulgasen el clero y los fieles. Los ministros y la cruz del altar están revestidos de ornamentos blancos, en honor a la Eucaristía. Como en los días de júbilo, se empieza por tañer el órgano y cantar el Gloria, durante el cual se echan a vuelo las campanas de la torre y se tocan las campanillas del altar, enmudeciendo en señal de duelo todos esos instrumentos desde este momento hasta el Gloria de la misa del Sábado Santo. Prosigue la Misa en medio de cierto desconsuelo producido por el silencio del órgano. En ella se suprime el ósculo de paz, por temor de recordar el beso traidor con que Judas entregó tal día como hoy a su Maestro. El celebrante consagra dos hostias grandes, una para sí y otra para reservarla hasta mañana en el monumento.

En las catedrales celébrase con extraordinaria pompa la bendición y consagración de los santos óleos, efectuada por el obispo, acompañado por doce sacerdotes, siete diáconos y siete subdiáconos, revestidos con los correspondientes ornamentos.

b) Procesión al monumento. Terminada la Misa, se organiza una procesión para llevar al monumento la hostia consagrada que ha reservado 'el celebrante, la cual reposará allí hasta mañana, y recibirá entretanto las visitas de los cristianos que, aisladamente y en piadosas caravanas, acudirán al templo atraídos por el Amor de los Amores y por el beneficio espiritual de las indulgencias concedidas.

El monumento es simplemente un altar lateral de la iglesia, lo más ricé y artísticamente adornado que sea posible, con muchas flores y muchas velas y con un sagrario móvil colocado a cierta altura. Ningún emblema ni recuerdo de la Pasión debe de haber en él, y menos soldados y guardias romanos pintados en bastidores, como en algún tiempo lo estilaron ciertas iglesias.

c) El despojo de los altares. A la procesión, que termina bruscamente con la reposición de la sagrada hostia en el sagrario, sigue el rezo llano y grave de las Vísperas, después de las cuales el celebrante y sus ministros despojan los altares de todo el ajuar, dejándolos completamente desnudos hasta el Sábado Santo, para anunciar que hasta ese día queda suspendido el Sacrificio de la Misa.
Al mismo tabernáculo se le desposee de todo y se le deja abierto, para dar todavía mayor impresión del abandono total en que va a encontrarse Jesús en medio de la soldadesca:

Históricamente; este despojo de los altares recuerda el uso antiguo de desnudarlos diariamente, a fin de que, no estando adornados más que para la Misa, resaltase más vivamente la importancia del augusto Sacrificio eucarístico.

d) El lavatorio de los pies. En las iglesias catedrales, en las grandes parroquias y en los monasterios, tiene lugar, después de mediodía, la ceremonia del lavatorio de los pies a doce o trece pobres. Está a cargo del prelado o superior. Es un acto solemne de humildad con que el pastor de los fieles imita al que en la tarde del Jueves Santo realizó Nuestro Señor con sus discípulos, antes de comenzar la Cena, ; una promulgación anual del gran mandato de la caridad fraterna formulado por Él al tiempo de partir de este mundo para el cielo.

El número doce de los pobres representa a los doce apóstoles, y el trece, según Benedicto XIV, al Ángel enviado de Dios que misteriosamente se agregó a la mesa del Papa San Gregorio Magno en la que, como de costumbre, comían cierto día los doce pobres por él invitados, y cuyos pies previamente lavaba.

Al atardecer se celebra el Oficio de Tinieblas, lo mismo que el miércoles.

"Reloj de la Pasión, último día de Nuestro Señor"


6. Viernes Santo. El Viernes Santo, hablando en lenguaje litúrgico, amanece, sombrío y melancólico, como barruntando algo siniestro que en él va a suceder. Jesús ha pasado la noche entre la chusma, siendo el escarnio de la soldadesca, acosada, se diría, por el mismísimo Satanás. Azotado y escupido, desollado y coronado de espinas y cargado con el pesado madero, el divino Nazareno atraviesa las calles de Jerusalén. Va al Calvario a extender sus brazos y a abrir sus labios para abrazar y besar con un solo ademán a toda la humanidad. La naturaleza lo ve, y se horroriza; y anochece el día lo mismo que había amanecido, sombrío y melancólico. Por lo mismo la liturgia de esta dolorosa jornada se celebra toda ella en la penumbra y con todo el aparato fúnebre: pocos cirios amarillos, ornamentos negros, cantos lúgubres, matracas, "improperios" o quejas de amargura...; eso por la mañana, y por la tarde; las "tinieblas", que equivalen a las exequias del Redentor.

"La Misa de hoy ni tiene principio ni fin; porque el que es principio y fin padeció hoy tan amarga Pasión. Ninguna hostia se consagra; porque el Hijo de Dios estaba hoy en el ara de la Cruz consagrado. Caemos en tierra de rodillas, adosando y besando la Cruz, porque se te acuerde que tu Redentor se inclinó cuando la Cruz estaba tendida en el suelo, abriendo aquellos sagrados y delicados brazos y manos, para que se las enclavasen, y enclavado, fué en la Cruz elevado en el aire..." (1).

En tres partes pueden distribuírse los oficios matutinales de hoy

a) las lecturas y oraciones;
b) el descubrimiento y adoración de la Cruz, y c) la Misa de presantificación.


a) Lecturas y oraciones. El altar está del todo desnudo,. y las velas apagadas. Los ministros sagrados, al llegar al presbiterio, se postran completamente en tierra, en cuya posición humilde permanecen unos minutos, durante los cuales los acólitos cubren con un solo mantel la mesa del altar.

No hay palabras, cánticos ni gestos que puedan expresar más intensamente el abatimiento que embarga hoy a la Iglesia a la vista de Jesús Crucificado. Este silencio aterrador y esta larga postración, adorando y condoliendo al Divino Redentor, es el primero, y quizás el más elocuente, de los ritos de hoy.

Puestos de pie los ministros, cántase, sin título ni anuncio de ninguna clase y en tono de profecía, un pasaje del pro feta Oseas (c. VI) proclamando la próxima resurrección y triunfo del Crucificado, al que sigue un tracto y una colecta, haciendo resaltar, en esta última, `el contraste entre el castigo de Judas y el premio del buen Ladrón. Una segunda lectura, tomada del Éxodo (c. XII) relata las circunstancias con que los israelitas sacrificaban y comían el Cordero pascual. Por fin, se canta la historia de la Pasión, según San Juan, en la misma forma que los días anteriores.

Concluída la Pasión, cántase una serie de oraciones por la Iglesia, por el Papa, por todos los ministros de la jerarquía eclesiástica, por las vírgenes, por las viudas, y por los catecúmenos ; por la desaparición de los errores, pestes, guerras y hambres; por los -enfermos, .por los .encarcelados, por los viajeros, por los marineros ; por la conversión de los herejes; por los "pérfidos" judíos, "para que Dios levante el velo que cubre su corazón y así también ellos conozcan a Jesucristo", y por los paganos.

De nadie se olvida la 'Iglesia en este día de perdón universal. A cada oración precede un anuncio solemne de la misma y, para mover más a Dios, una genuflexión general de toda la asamblea. En la oración por los judíos se omite la genuflexión para no recordar -dice algún Ordo romano- la,que por befa hicieron ellos delante de Jesús vestido de púrpura y coronado de espinas; ni tampoco se usa del canto sino sólo de un recitado a media voz, quizá para evitar el que los primitivos cristianos, justamente indignados contra aquel pueblo deicida, se enterasen de este rasgo de condescendencia de la Iglesia.

El texto de estas oraciones y el modo de hacerlas son antiquísimos, y recuerda el tenor de las usadas en las primeras reuniones religiosas y hasta en las sinagogas judías. Es la oración litánica que antiguamente seguía a la invitación Oremus que precede inmediatamente al ofertorio de la Misa.

b) Descubrimiento y adoración de la Cruz. A las ocho de la mañana, refiere la peregrina Etheria, se celebraba en Jerusalén, en la capilla de la Santa Cruz, la adoración del Lignum ; : Crucis, por el obispo, el clero y todos los fieles, ceremonia que duraba hasta el mediodía.' Para satisfacer la piedad de todos los cristianos del mundo, esta devoción pasó de Jerusalén a algunas iglesias privilegiadas, y por fin, a todas las de la cristiandad.

Como el Crucifijo está tapado desde el sábado anterior al Domingo de Pasión, el celebrante empieza por descubrirlo, en esta forma: despójase de la casulla, en señal de humildad, y tomando el Crucifijo lo descubre en tres veces: la primera vez, la parte superior, cantando en voz baja la antífona "Ecce Lignum Crucis", al mismo tiempo que la muestra al pueblo; la segunda, la cabeza, cantando en tono más elevado; y la tercera, todo lo restante del Crucifijo, cantando ya a plena voz, y desde el medio del altar.

Parece ser que con este descubrir progresivo de la Cruz y la elevación; por tonos, de la voz, quiere significar la liturgia la triple etapa por que pasó la predicación del misterio de la Cruz: la primera como al oído, tímidamente, y sólo entre los adeptos del Crucificado; la segunda, ya después de Pentecostés, pública y varonilmente, y a todos los judíos; y la tercera, a todo el mundo y con toda la fuerza de la palabra.

La adoración la hacen todos los fieles, empezando el celebrante y el clero; éstos, en señal de humildad, con los pies descalzos. Antes de acercarse a la Cruz, hacen todos, a convenientes distancias, tres genuflexiones de ambas rodillas; en la última, la adoran besándola. Entre tanto los cantores cantan con conmovedoras melodías el "Trisagio", en griego y en latín; los "Improperios" o reproches amargos de Dios al ingrato pueblo judío, y, en su persona, a los malos cristianos de todos los siglos; y el hermoso himno de Fortunato Pange Lingua, en honor de la Cruz.

En adelante la Cruz presidirá los oficios religiosos y, como un homenaje singular; aun el clero, al pasar delante de ella, la saludará con una genuflexión.

c) Misa de presantificados. Al final de la adoración de la Cruz, se encienden las velas del altar, se extiende sobre él el corporal, y se organiza, lo mismo que ayer, una solemne procesión al monumento, para tomar la hostia allí reservada. Con esta hostia consagrada ayer, o "presantificada", se celebra el rito que el Misal denomina Misa de presantificados y los antiguos llamaban "Misa seca", porque en ella no hay consagración, sino solamente comunión del celebrante con la hostia previamente consagrada. El recuerdo del Sacrificio sangriento del Calvario embarga hoy de tal modo a la Iglesia, que renuncia a la inmolación incruenta de cada día.

El rito se desarrolla en esta forma: Sacada la hostia del cáliz y puesta sobre el corporal, el celebrante pone vino y agua en un cáliz, que no consagra; inciensa la oblata y el altar, como en las misas ordinarias; eleva la hostia; canta el Pater noster; recita en voz alta la oración Liberanos que le sigue; luego, en silencio, otra, como preparación a la comunión, y comulga únicamente bajo la especie de pan, tomando a continuación, a guisa de abluciones, el vino del cáliz. Los fieles no pueden comulgar hoy, a no ser en peligro de muerte, por viático.

A continuación se rezan las Vísperas en tono lúgubre, como ayer; y por la tarde los fieles se entregan a la meditación de la Pasión y Muerte del Señor y Soledad de María.

En Jerusalén -según la mencionada peregrina Etheria- y al terminarse la adoración de la Cruz, que era ya el medio día, comenzaba una serie de lecturas e himnos como para venerar el sagrado madero, durante los cuales a menudo se oían suspiros y sollozos de los' fieles. A las tres se leía la historia de la Pasión según San Juan, y a conti nuación se rezaba Nona, y como anochecía pronto, no había, ya Vigilias, si bien muchos fieles pasaban la noche entera delante de la Cruz.

7. Sábado Santo. Jesús ha pasado toda la noche y pasará también todo el sábado en el sepulcro, custodiado por los soldados, sobornados por el Sanedrín para testificar contra su Resurrección. La Iglesia está hoy toda absorta en ese hecho, y en virtud del decreto del 9 de febrero de 1951 de la Sagrada Congregación de Ritos, en el que se restituyó todo el rito de la Vigilia pascual a la noche del sábado al domingo, conforme al uso primitivo, todo el día del sábado lo dedica a conmemorar y venerar la muerte y sepultura del Redentor, a las que alude todo el Oficio del día. Tal debe ser también la preocupación de los fieles por todo el Sábado Santo: meditar y venerar la sepultura del Redentor, asistiendo, en cuanto les sea posible, a los oficios litúrgicos y funciones extralitúrgicas del día.

La Sagrada Congregación de Ritos, atendiendo a tantos; ruegos y deseos de liturgistas contemporáneos (nosotros mismos lo reclamábamos en las ediciones anteriores de este Manual) y de obispos de todos los países, después de haber estudiado seriamente el asunto a la luz de los documentos antiguos, se resolvió a restituir el rito de la vigilia de Pascua, que hasta ahora se celebraba en la mañana del Sábado Santo, a las horas de la noche, para que así recobrara todo su significado y sirviera de preparación inmediata a la Pascua de Resurrección. La novedad, aunque anunciada sólo como a título de "experiencia" para el año 1951, fué recibida con aplauso general. Ella significaba no sólo un feliz retorno a la antigüedad, sino también al buen sentido, en el terreno litúrgico.

Según, pues, el aludido Decreto, el Sábado Santo es un día "alitúrgico", es decir, sin sacrificio eucarístico, pero con el Oficio Divino completo. Éste, por lo tanto, se compone de Maitines y Laúdes, Horas Menores, Vísperas y Completas, y ha de rezarse en sus horas correspondientes. Por lo mismo, las Tinieblas del Viernes Santo ya no tienen lugar, como antes, al anochecer de ese día, sino el sábado por la mañana.

El Oficio Divino del Sábado Santo, a excepción de Maitines y Laudes, es el mismo del Jueves Santo, con algunas pequeñas variantes que se han hecho necesarias para acomodarlo al Sábado, que es un día medio de luto, medio de alegre esperanza. Así, por ejemplo, se ha suprimido el salmo "Miserére", que, por otro lado, no existía en el Oficio del Triduo pascual antes del siglo XII; se ha compuesto una Antífona apropiada para el "Magníficat" de Vísperas, y se ha sustituido la oración "Réspice" por la "Concede", que alude a la devota expectación del pueblo cristiano en la Resurrección del Hijo de Dios.

No habiendo, pues, en el Sábado Santo actual, como acabamos de exponer, más que Oficio Divino, los fieles harán bien en asistir a él y en visitar en los templos el Santo Sepulcro, preparando sus corazones para la celebración pascual.

S. Vigilia pascual. El decreto reformador del 9 de febrero de 1951, que hizo del Sábado Santo un día "alitúrgico", restauró en la noche del sábado al domingo la Vigilia pascual, que consta de los siguientes ritos

a) la Bendición del fuego nuevo, b) la Bendición del Cirio pascual, e) la introducción del Cirio, con la luz nueva, en el templo, y el canto del "Exúltet",

d) las lecturas bíblicas,

e) la Bendición de la Pila bautismal,

f) la Renovación de las promesas del Bautismo, g) la Letanía de los Santos, y

i) la Misa solemne de "Gloria".

La restauración de esta vigilia pascual en la forma indicada ha sido una obra feliz, fruto de concienzudos estudios y combinación muy acertada de los" elementos primitivos con las necesidades actuales. No es el caso ya de pasar toda o casi toda la noche en vela, sino de santificar en el templo las últimas horas del sábado y las primeras del domingo, esperando el triunfo de la Resurrección de Jesucristo, que presagia cada uno de esos ritos y que la solemne Misa pascual anuncia como sucedido.

a) La Bendición del fuego nuevo. La Vigilia pascual comienza con la Bendición del fuego nuevo, el cual ha de encenderse por medio del pedernal para significar que Cristo, a quien el pedernal representa, es el origen de la luz, la cual ha de brotar de ese fuego bendito.
Este rito puede hacerse o en el atrio o dentro del templo, pero cerca de la puerta, como pueda ser mejor visto por los asistentes.

b) Bendición del Cirio pascual. Terminada la Bendición del fuego, el celebrante prepara el Cirio pascual trazando sobre él con un estilete una cruz, escribiendo con el mismo la primera y la última letra del alfabeto griego (Alfa y Omega) y los números correspondientes al año en que se vive, en esta forma y diciendo las palabras del caso. Luego, se bendicen cinco granos de incienso (si no están ya benditos de otro año) y se los clava en el Cirio el cual se enciende con el fuego nuevo, y entonces, finalmente, es él bendecido con una breve fórmula:

Este Cirio, así con tanto cuidado preparado por el sacerdote y por fin encendido y bendecido, representa a Jesucristo Resucitado y recuerda a la vez a la columna luminosa que acompañaba y guiaba por la noche a los hebreos, a su paso por el desierto. Los granos de incienso recuerdan por un lado las llagas del Crucificado y por otro los perfumes y ungüentos que prepararon las santas mujeres para embalsamar el cadáver de Jesús. Por eso va a ser el Cirio el blanco de las miradas y de los homenajes de los fieles cristianos reunidos esta noche en el templo para la Vigilia pascual, y su luz va a iluminarlo y alegrarlo todo y a todos.

c) Introducción del Cirio encendido. En solemne procesión introduce el diácono en el templo el Cirio encendido, encendiendo con él, primero, el celebrante su propia vela; segundo, todo el clero, y tercero todo el pueblo y la luminaria del templo, inundándose así de la nueva luz, que simboliza a Cristo, todo el ambiente sagrado. A continuación el diácono canta el "Exúltet", previa incensación del libro y del Cirio, que ocupa un lugar céntrico del coro.

El Exúltet o "Angélica", o más propiamente Prcecónium paschale o "anuncio pascual", es un poema lírico dedicado a la luz y a la Resurrección de Jesucristo. Primitivamente su composición estaba librada a la inspiración personal del diácono encargado de cantarlo, lo que dio margen a veces a retóricos abusos y adornos excesivos de estilo, de los que el actual está exento. En cambio está henchido de teología, acerca del misterio de la Redención.

Antiguamente (y también hoy, por fortuna), se procuraba hacer en este momento una muy profusa iluminación dentro del templo, para que los hechos concordasen con las palabras del diácono. Este Cirio quedará en el presbiterio todo el tiempo pascual, como testimonio de la Resurrección de Jesucristo.

d) Lecturas bíblicas.-Como reminiscencia de la preparación doctrinal y bíblica que en la antigüedad se daba a los catecúmenos para el bautismo, en el nuevo rito de esta Vigilia pascual se han conservado cuatro de las antiguas lecciones o profecías del Misal romano, con sus tractos y las oraciones, correspondientes

e), f) y g) Letanía, Bendición de la Pila bautismal y Renovación de las promesas. - Terminadas las lecturas bíblicas, se comienza con la Letanía de los Santos, la cual se interrumpe antes de "Propitius esto" para efectuar la Bendición de la Pila bautismal, en medio del coro, o, si el baptisterio lo requiere, en el baptisterio, después de la cual se hace la Renovación de las promesas del Bautismo, y se prosigue la letanía hasta el fin, enlazándola con los Kyries de la Misa.

La Letanía de los Santos y la Bendición de la Pila ya estaban en el anterior rito del Sábado Santo, mas no así la Renovación de las promesas del Bautismo, que ha sido introducida por primera vez ahora. Ésta, lo mismo que la Bendición de la Pila, se hace delante del Cirio pascual, como si fuera delante de Cristo, incensándolo previamente. El rito no puede ser más solemne ni más apropiado para esta noche, en que primitivamente se administraba el bautismo a multitud de catecúmenos, y en que además recuerda al cristiano, con San Pablo, haber sido también él sepultado con Cristo por medio de su bautismo, dejando en la pila de la regeneración espiritual sus vicios y concupiscencias. Esta Renovación viene a ser una reminiscencia de la antigua "Pascua annotina", de la que hablan no pocos rituales antiguos.

La Bendición de la Pila bautismal, que podemos decir es el rito central de esta noche, es sumamente interesante y está llena de un rico simbolismo. Para expresar la infusión del Espíritu Santo sobre el agua bautismal, el celebrante sopla y alienta repetidas veces sobre ella y sumerge en la pila el Cirio pascual, pidiendo descienda con él en el agua "la virtud" del Paráclito. Reservada, luego, el agua necesaria para ' el uso del templo y de los fieles, a la que se destina para el bautismo se la mezcla con el óleo de los catecúmenos y el. Santo Crisma y se la guarda en el baptisterio.

Antiguamente se administraba en este momento el bautismo a los catecúmenos, que eran multitud, y luego se les confirmaba. Hoy, si se presenta el caso, se administra el bautismo, mas no la confirmación.

i) Misa de "Gloria". Se engarza con las Letanías de los Santos, cuyos Kyries finales reemplazan a los de la Misa. Los ministros usan ornamentos blancos. Al entonar el "Gloria", rompen su silencio el órgano y las campanas, descórrense las cortinas moradas que cubren los altares, y el templo entero recobra el aspecto festivo.

Después de la Epístola hace su entrada triunfal en los oficios litúrgicos el "Aleluya", que el celebrante y el coro cantan seis veces alternando. No hay Credo, Ofertorio, ni Agnus Dei, ni ósculo de paz, y también se han suprimido las Vísperas, que antes se intercalaban a continuación de la Comunión. Con el "Ite missa est" aleluyado, terminan los oficios de esta "noche feliz", los cuales son como la primera estrofa del himno triunfal de la triunfante y gloriosa Resurrección.

Es de esperar que, antes de dar a esta reforma su forma "definitiva", se le restituirá a esta Misa toda su solemnidad, sin suprimir ni el Credo, ni el Ofertorio, etc., y colocando los Laudes al fin de la misma, como acción de gracias.

En las iglesias benedictinas, al Ofertorio de la Misa se bendice el Cordero Pascual, figura de. Jesucristo, para reanudar, con esa carne bendita y con el beneplácito de la Iglesia, la comida de carnes prohibida a los monjes durante toda la Cuaresma. Además, simbolízase en él a Jesucristo, Cordero de Dios, inmolado por los hombres, y asado, que diríamos, en la parrilla de la Cruz y. dado en manjar en la Comunión.

Demás estará advertir que los qué asisten a esta Misa de media noche cumplen con ella el precepto dominical, y que los que en ella comulgan no pueden volver a comulgar el día de Pascua. Sin embargo, harán bien los cristianos en asistir a la Misa solemne del día, para santificar y distinguir al día más grande del Año litúrgico.


NOTAS:

(1) Juan de Padilla (El Cartujano): Cancionero Castellano del s. X V, p. 443.

Tomado de Stat Veritas

Santoral Católico 31 de marzo

  • Santa Balbina, Virgen
  • San Guido de Pomposa, abad
  • San Benjamín, Mártir
  • San Acacio, Obispo
  • Beata Juana de Toulouse, Virgen
  • Beato Buenaventura de Forli, Fraile Servita



SANTA BALBINA
Virgen






Vendrán los ángeles y separarán a los malos de entre
los justos; y los arrojarán en el horno del juego. Allí
será el llanto y el crujir de dientes.
(Mateo, 13, 49-50)


Dios, para castigar al tribuno Quirino por la prisión que había hecho sufrir al Papa Alejandro, permitió que su hija Balbina, que era de notable belleza, se viese cubierta de llagas y horriblemente desfigurada. Quirino acudió al santo pontífice, quien sanó a Balbina con sólo tocarla con sus cadenas. El tribuno, convertido por el milagro, murió mártir con el mismo Alejandro, pasado algún tiempo. Balbina consagró su belleza a Dios que se la devolviera, y mostró con su conducta que el cristianismo puede conciliar dos cosas aparentemente difíciles de unir, una rara hermosura y una gran pureza.

 

 
I. En este mundo, los buenos están mezclados con los malos. Así lo ha permitido Dios para que los malos puedan aprovechar los ejemplos de los buenos, y para que los justos tengan ocasión de ejercitar su celo y su paciencia soportando a los pecadores y trabajando en su conversión. No imites a los malos, pero tampoco los desprecies: acaso lleguen a ser más grandes que tú en el paraíso; acaso tú cometas faltas más graves que ellos, puesto que no existe pecado que no puedas cometer, si Dios te abandona a tu propia flaqueza.
 
II. En esta vida el bien está mezclado con el mal, y el mal con el bien. No existe hombre tan desgraciado que de tanto en tanto no tenga consuelos, ya de parte de Dios, ya de los hombres; como tampoco hombre tan dichoso que no tenga alguna pena. Por lo tanto, no esperemos felicidad completa en este mundo. Nuestra única felicidad consiste en conformarnos con la voluntad de Dios. Es el secreto para vivir felices. Los santos lo han sido en medio de la pobreza, de las lágrimas y de las enfermedades, por que sabían que tal era el beneplácito de Dios. Son pobres y aman la pobreza, lloran y aman sus lágrimas, son débiles y se regocijan en su debilidad. (San Salviano).
 
III. En el día del juicio, los malos serán separa dos de entre los buenos, éstos serán colocados a la derecha y destinados para la gloria; aquellos, pos puestos a la izquierda y condenados al infierno. Se verán entonces los crímenes de los réprobos y las virtudes de los santos. Hipócrita, ¿qué dirás, qué harás tú? ¡Todo lo bueno estará en el cielo, todo lo malo en el infierno, y así quedará por toda la eternidad! Piensa en esto y sé precavido mientras tengas tiempo todavía. Pluguiese a Dios que fuesen sabios e inteligentes, así pensarían en sus postrimerías. (Deuteronomio).

 
El pensamiento del juicio
Orad por la conversión de los pecadores .

 
ORACIÓN
 
Escuchadnos, Señor Salvador nuestro, a fin de que la tiesta de Santa Balbina, virgen, al mismo tiempo que regocije nuestra alma desarrolle en ella los sentimientos de una tierna devoción. Por. J. C. N. S. Amén.

martes 30 de marzo de 2010

Semana Santa Tradicional en Chile





SANTIAGO

Fraternidad San Pío X



Priorato CRISTO REY
(Talaveras de La Reina 434, Las Condes)


28 DE MARZO
DOMINGO DE RAMOS

- 9:00
- 10:00

Misa rezada.
Bendición de los Ramos.
Misa mayor.


1º DE ABRIL
JUEVES SANTO

- 7:00
- 20:00
- 22:00

Oficio de Tinieblas.
Misa cantada.
Institución de la Eucaristía
Lavado de los pies
Adoración hasta las 24:00.


2 DE ABRIL
VIERNES SANTO
(ayuno y abstinencia)

- 7:00
- 14:45
- 16:30

Oficio de Tinieblas.
Via Crucis.
Acción Litúrgica.
Adoración de la Santa Cruz.
- Comunión.


3 DE ABRIL
SÁBADO SANTO

- 7:00
- 11:00
- 23:00
- 24:00

Oficio de Tinieblas.
Retiro de adultos (hasta las 16:30).
Vigilia Pascual.
Misa de la Vigilia.


4 DE ABRIL
DOMINGO DE PASCUA

- 10:30
Misa de Resurrección
(única Misa de la mañana).
- 19:00
Misa rezada.





VIÑA DEL MAR

Priorato Nuestra Señora del Carmen
Capilla San José de los Angeles

(Pasaje López 126, Recreo)


28 DE MARZO
DOMINGO DE RAMOS

- 11:00

Bendición de los Ramos.
Misa cantada.


1º DE ABRIL
JUEVES SANTO

- 20:00
- 22:00

Misa cantada.
Institución de la Eucaristía
Lavado de los pies
Adoración hasta las 24:00.


2 DE ABRIL
VIERNES SANTO
(ayuno y abstinencia)

- 15:00
- 16:30

Via Crucis.
Acción Litúrgica.
Adoración de la Santa Cruz
Comunión


3 DE ABRIL
SÁBADO SANTO

- 23:00
- 24:00
Vigilia Pascual.
Misa de la Vigilia.


4 DE ABRIL
DOMINGO DE PASCUA

- 11:30
Misa de Pascua de Resurrección.



Santoral Católico 30 de marzo

  • San Juan Clímaco, Confesor
  • San Regulo, Obispo de Senlis
  • San Zosimo, Obispo de Siracusa
  • El Beato Dodo, Anacoreta
  • Beato Amadeo, Duque de Saboya


SAN JUAN CLÍMACO
Abad

El mundo pasa con su concupiscencia.
Mas el que hace la voluntad de Dios
permanece eternamente.

(1 Juan, 2,17)

San Juan Clímaco subió al cielo por la escala que nos presenta, pues todo lo que enseña en su hermoso libro titulado Escala Espiritual, él mismo lo practicó. Dejó el mundo y se hizo monje a la edad de 16 años. Su vida desde entonces fue una mortificación continua. Empleaba su tiempo en llorar sus pecados, en conversar con Dios, o bien en componer libros destinados a instruir y edificar al prójimo. Fue nombrado abad del Monte Sinaí, y murió a la edad de 80 años apenas transcurrida la primera mitad del siglo VII.


I. El primer grado de la perfección es el des precio del mundo y de todo aquello que ama el mundo: honores, placeres y riquezas. Vanos son los honores del mundo; criminales sus placeres; peligrosas sus riquezas. ¡Qué difícil es llegar a este grado! ¡Cuánta virtud se necesita para pisotear lo que adoran los hombres! Pero, lo que es difícil no es imposible. sobre todo si consideran que el mundo pasa con su concupiscencia, y que es preferible abandonarlo a él antes que ser por él abandonados.
II. El segundo grado es la abnegaci6n de uno mismo. Has de renunciar a tus placeres, a tus más, caras inclinaciones, a tu propia voluntad, has de triunfar de ti mismo en todo. Fácil es decirlo, pero difícil hacerlo. Es necesario, sin embargo, porque nada harías abandonando el mundo, si no renuncias a ti mismo. Es pues menester que, en adelante, sea mi propio enemigo, que me declare la guerra, que luche contra todas las inclinaciones de la naturaleza corrompida.
III. El tercer grado es la conformidad con la voluntad de Dios en todo y en cualquier parte. Si llegaste ya a este estado, di que has encontrado un paraíso en este mundo; serás feliz y habrás encontrado todas las virtudes. Dios mío, enseñadme a hacer vuestra santa voluntad. Si Vos no me enseñáis este secreto, haré yo mi propia voluntad y Vos me abandonaréis; no seréis mi Dios mientras sea yo mi señor. (San Agustín).

El deseo de la perfección
Orad por los que tienen vocación religiosa.

ORACIÓN
Haced, Señor, os suplicamos, que la intercesión de San Juan Clímaco, abad, nos torne agradables a Vuestra Majestad, a fin de que obtengamos por sus ruegos lo que no podemos esperar de nuestrosmé ritos. Por J. C. N. S. Amén.

lunes 29 de marzo de 2010

Persecusión a la Iglesia y Alabanza al Sionista Pedófilo Cohn-Bendit: Una Muestra de la Hipocresía Mediática



Daniel Cohn-Bendit





Por Emilio Nazar Kasbo



La homosexualidad es una tendencia abominable y antinatural que desarrollan los invertidos, gravísimo pecado mortal que condena el alma. Pero la pedofilia es abusar de menores de edad, quienes no gozan de plena capacidad, y fuera del marco del Sacramento del Matrimonio, para realizar actos sexuales ya sean de tipo natural o antinatural, haciéndoles perder su inocencia. Si aquello es abominación, esto lo supera.

ATAQUE MEDIÁTICO


El celibato sacerdotal está siendo atacado por ciertos casos de pedofilia, los cuales son reprimidos penalmente por el Código de Derecho Canónico de la Iglesia Católica, un instrumento del cual carecen todo el resto de las religiones, incluyendo a los cismáticos. Se magnifica en los medios de comunicación la proporción de sacerdotes pedófilos y las consecuencias humanas de sus acciones, mientras omiten condenar a quienes no son católicos ni célibes.

A todos los sacerdotes se los está señalando como "reprimidos", y culpan al celibato de aberraciones sexuales que violan no solamente los Mandamientos sino también el voto de castidad realizado por los diáconos y sacerdotes.

UN JUDIO ECOLOGISTA PEDOFILO


Daniel Cohn-Bendit se mostró orgulloso de ser un pedófilo en la Universidad de Frankfurt, cuna del neomarxismo cultural degenerado que hoy se aplica por el globalismo materialista ecologista.

Cohn-Bendit era monitor en una guardería alternativa de la Universidad de Frankfurt, quien siendo pedófilo, aprovechó su oficio para realizar tales actos abominables. ¿Quién se inmuta ante tales declaraciones de pública caradurez? En un texto autobiográfico, este anarquista que fue apátrida hasta que adoptó la nacionalidad alemana para evitar el servicio militar, hizo pública su condición. El libro se llama "El Gran Bazar".

“Ocurrió varias veces que algunos niños me abrieran la bragueta. Reaccioné de diferentes maneras, según las circunstancias, pero el deseo de aquellos niños me planteaba un problema. Yo les preguntaba: ¿por qué no jugáis juntos?, ¿por qué me elegís a mí y no a los otros niños? Pero, si insistían, de todos modos los acariciaba”.

“Mi permanente coqueteo con estos niños adquirió de pronto una tonalidad giro erótica. Podía sentir perfectamente cómo las niñas de cinco años habían aprendido a excitarme. ¡Es casi increíble! La mayoría de las veces yo estaba un poco desarmado. (...) Me ha ocurrido varias veces que algunos niños me hayan abierto la bragueta y hayan empezado a acariciarme. Dependiendo de las circunstancias he reaccionado de diferentes maneras. Cuando lo querían, les he acariciado. Por ello se me ha acusado de perversión.” Esta última frase fue hecha pública en un periódico de prensa "alternativa" de Frankfurt en 1976, y fue difundida por el periódico El Observer.

Cohn-Bendit fue defendido por la prensa mediática, y respondían a los acusadores indicando que pretendían dar lecciones de moral (cabe destacar que la Escuela de Frankfurt señala que la moral es represiva y por tanto debe ser atacada). También fue defendido porque se trata de una "minoría sexual" (¿el Instituto Nacional contra la Discriminación (INADI) de Argentina, defenderá a los pedófilos siguiendo la línea antinatural que exhibe?). Incluso hubo políticos mediáticos que defendieron a Cohn-Bendit

POSTULADOS DEL PEDOFILO

Aprovechando su condición de descendiente de judíos alemanes, hizo popular el lema al que sus admiradores y adherentes aluden: «Todos somos judíos alemanes», avalando la inmoral conducta de «Dany el rojo», como lo denomina la prensa.

Fue una de las figuras de mayo del 68 en Francia, con el desarrollo de una actividad revolucionaria, para convertirse en el arquetipo vivo de la ideología impuesta por la tiranía mediática:

– Quiere destruir las tradiciones, incluyendo en lo que hace a la sexualidad, teorizado sobre las relaciones sexuales entre niños y adultos como simples “provocaciones” destinadas a “chocar al burgués”.
–Es partidario del “mundialismo” o globalización, como elemento propio de la ideología del sionismo.
–Es partidario del antirracismo sostenido en las consignas de 1968: “Todos somos judíos alemanes”, "Franceses/inmigrantes: ¡un mismo combate!"
–Libertario convertido en liberal, adhiere a la inserción “de izquierdas” al liberalismo mundialista.


PEDOFILO PREMIADO

Tras instalarse Fráncfort del Meno, funda el nuevo partido Lucha Revolucionaria y comparte piso con su amigo Joschka Fischer, el cual sería ministro de Relaciones Exteriores alemán en 1998. Además, fue sucesivamente educador en una guardería autogestionada, ámbito en que desarrolló sus actividades pedófilas, y empleado en la librería Karl Marx.

Como miembro del partido verde alemán llamado Die Grüne (1989), Cohn-Bendit fue elegido como teniente de alcalde en Fráncfort del Meno.

Este pedófilo no solamente es alabado, sino que es premiado. Hace unos 16 años que es miembro del Parlamento Europeo. Daniel Cohn-Bendit es eurodiputado en el Parlamento Europeo desde las elecciones de 1994, siendo reelecto en tal condición en el año 2004, además de ser el portavoz del Partido Verde Europeo, partido político creado en febrero de ese año. En la actualidad continúa ejerciendo el mismo cargo, ya que fue nuevamente reelecto en 2009.

La misma Constitución que rechazó la identidad Cristiana de Europa, permite que un pedófilo sea representante. ¿Y la Iglesia Católica es señalada ahora como la cuna de la máxima perversión?

Resulta indudable que desde su perfil sionista globalizador, su condición de eurodiputado acompaña la instauración de una "superclase mundial". Pero Cohn-Bendit es un "intocable" por ser: sionista descendiente de judíos y por ser revolucionario de Mayo del 68 francés, además de que se encuentra al servicio del Poder Internacional del Dinero. La Iglesia Católica no.

¿Por qué "Daniel el Rojo" es bueno y la Iglesia Católica es mala? Cohn-Bendit sostiene la pedofilia, la Iglesia Católica defiende la virtud de la castidad en el voto del celibato ¿Quién es entonces el culpable de semejantes delitos? ¿A qué se debe la complacencia mediática con este pedófilo que en sus actos condena su alma, y la reprensión a la Iglesia Católica en cabeza de los inocentes sacerdotes célibes?

Ah, claro, el ser humano es peor que una bestia porque concientemente puede satisfacer una lujuria antinatural y antitea, y por tanto esto es parte del ecologismo que sustituye a la colapsada globalización económica en su finalidad de reactivar la especulación financiera; y a su vez, el ecologismo es un medio de debilitar todo lo que sea tradicional junto a la concepción del hombre como imagen y semejanza de Dios que Jesucristo vino a redimir como Mesías. La pregunta es: ¿Y quién vota a este pedófilo? ¿O se trata de un "pequeño fraude" que le permite acceder al cargo?

ABERRANTE DEGRADACION

Cuando se cumplieron los 40 años del Mayo del 68 francés, Daniel Cohn-Bendit, uno de los protagonistas y teóricos de aquel movimiento, ha hecho declaraciones en las que señala la contradicción del presidente Sarkozy, para quien los actuales males de Francia y de Occidente proceden de aquellos sucesos. Decía Cohn-Bendit que si Sarkozy ha podido ser presidente de la República se debe precisamente a Mayo del 68, porque de no haber existido hubiera sido impensable que un hombre divorciado hubiera alcanzado la presidencia, de manera que no tiene autoridad moral personal para criticar al Mayo del 68; más bien debe darle gracias.
En el año 2008 fue anunciada la celebración del Día del Orgullo Pedófilo, convocada para el 24 de junio, y en el año 2006 un ciudadano holandés fue protagonista de una iniciativa que iba en esa dirección, al querer promover la legalización de la pedofilia en su país. Ad van der Berg, que así se llama el sujeto, explicaba entonces sus razonamientos, haciendo una distinción entre pedofilia mala y buena. La mala es la hecha con coacción y violencia, la buena es fruto de la educación sexual, y es voluntaria.

Asimismo, inventaron un neologismo eufemístico para esta aberración: han acuñado un término en lugar de pedofilia ... Dicho término es boylove ...

Todo esto no es "una opinión más", sino una directa apología del delito.

COLOFON

Recordamos a Abraham en Sodoma y Gomorra y su actitud cuando los hospedados ángeles visitantes iban a ser abusados por los habitantes de tales ciudades pervertidas. ¿Ningún rabino dice algo a estos grupos antinaturales, o creen que estarán excluídos de la degradación que se va difundiendo planetariamente? ¿Cómo piensan que se podrá vivir la práctica de los Diez Mandamientos proyectada en los próximos 50 años, al ritmo inmoral que se vive actualmente?
¿En qué colegio se podrá dejar a los hijos, en qué Jardín de Infantes, cuando semejante "educación sexual" es promovida desde el Gobierno? Todos los pedófilos obligan al silencio a sus víctimas, y así crecerán abusadas. La incertidumbre es: ¿en qué Institución confiar?

En definitiva, la Iglesia Católica se convierte en la única que sostiene no solamente el Orden Sobrenatural, sino también el Orden Natural, predicándolo en unión con la Tradición. Vale para todos, los dichos de San Pablo que muchos pretenden olvidar. De allí la campaña contra la castidad, contra el dominio de sí mismos, contra la fortaleza y la templanza, contra las virtudes y la santidad, de allí que la Iglesia Católica es perseguida, y los pedófilos premiados.


Fuente: Diario Pregón de la Plata

Conferencia Padre Julio Menvielle: ¡Complot contra la Iglesia!



Conferencia del R.P. Dr. Julio Menvielle

Dictada en Buenos Aires
el 3 de Agosto de 1968
(Audio - 65' 43")


Al cumplirse 40 años de la conferencia que el R.P. Dr. Julio Menvielle, una de las mentes más lúcidas de la Argentina del Siglo XX, pronunciara en el colegio de La Salle para referirse a la situación de la Iglesia en aquel entonces, cumplimos la promesa de publicarla enteramente. Se podrán también oír, en archivo aparte, las breves palabras que el P. Antonio de Monterroso dirigió al auditorio finalizada la Conferencia.
Si un sacerdote de Cristo como el padre Julio Menvielle nos dice "la Iglesia se ha convertido en factor de subversión y corrupción", algo muy grave está pasando. Los enemigos de la Cristiandad, luego del ataque naturalista de la Revolución Francesa, capitalista de la Democracia Liberal y comunista de la Revolución Bolchevique, necesitaban infiltrarse en la Esposa del Cordero para intentar la instauración del Nuevo Orden Mundial que desembocará en la religión del Anticristo. Este ataque, que se realiza con inusitada violencia desde hace más de 40 años y ha sido constantemente sostenido por altos cardenales y obispos, sacerdotes eminentes, teólogos de renombre y laicos encumbrados, se desarrolla en tres frentes: el doctrinal, en el que ya no hay verdad católica que se mantenga en pie; el de la corrupción de las costumbres, por la aceptación y promoción del pensamiento de Sigmund Freud, santo padre de los modernistas; y el social, por la asimilación de la doctrina de Carlos Marx, Dr. de la doctrina social de la iglesia Progresista que quiere olvidar 2000 años de historia.
A pesar de la restauración que avizora el expositor hacia el final de la conferencia, cuyo inicio habría sido la publicación del Credo del Pueblo de Dios y la Encíclica Humanæ Vitæ de S.S. Pablo VI, creemos que la situación descripta por él, con gran valor y acierto, se ha agravado; por lo cual debemos apegarnos, hoy más que nunca, a la Tradición y al Magisterio Eterno de la Iglesia, como nos recomienda el mismo conferenciante.






Tomado de Página Católica

Santoral Católico 29 de marzo

  • San Armogasto, Mártir
  • Santos Jonás y Baraquicio, Mártires
  • Santos Marco y Cirilo, Mártires
  • San Bertoldo, Monje
  • San Ludolfo, Obispo de Ratzeburgo



SAN ARMOGASTO

Mártir


Si no velares, vendré a ti como un ladrón,
y no sabrás a qué hora vendré a ti.
(Apocalipsis 3, 3)


¡Qué hermoso espectáculo ver a San Armogasto abandonar todas sus dignidades en la corte para permanecer fiel a Jesucristo! Viéndolo Genserico, rey de los vándalos, inquebrantable en su fe, le hizo anudar la cabeza y los pies con gruesas cuerdas; mas el santo miró al cielo y rompiéronse sus ataduras. Se lo suspendió de un pie; empero, nada quebrantó su resolución. Finalmente, condenado a guardar los rebaños del rey por el resto de su vida, obedeció con placer, pues sabía que la soledad es favorable a los coloquios entre el alma y Dios. Predijo su muerte próxima, indicó el lugar donde quería se lo enterrase, y fue al cielo a recibir la recompensa de sus trabajos, hacia el año 455.



MEDITACIÓN
SOBRE LA PREPARACIÓN
A LA MUERTE


I. Toda nuestra vida debe ser una preparación para la muerte, pues nuestra muerte, de todos nuestros negocios, es el más importante; ¿qué digo?, los demás nada son comparados con éste. ¿Cómo te preparas tú? ¿Vives como un hombre que en breve ha de morir? ¿Acaso miras la muerte como algo muy alejado de ti ? En adelante mi principal afán será pensar en este gran viaje a la eternidad, no sea que me sorprenda la muerte. La muerte, que sorprende a los que no están preparados, debe encontrarnos siempre prestos (San Euquerio).


II. Morirás, no lo ignoras. Morirás sólo una vez, y de esta muerte única dependerá una eternidad de dicha o de desventura. No se trata aquí de una pérdida sin importancia, sino de la pérdida del mayor de todos los bienes y, no debes olvidarlo, de una pérdida irreparable. ¡Oh muerte, cuán temible eres! ¿Se puede pensar en ti sin despreciar al mundo y sin darse a Dios?


III. Una vida santa es la mejor de todas las preparaciones para la muerte. No te duermas con un pecado mortal en la conciencia. Por la mañana, al levantarte, piensa: Acaso no alcance a vivir hasta la noche; y por la noche, al acostarte: Acaso no me levante ya, y estas sábanas sean mi sudario. De vez en cuando pregúntate si estás preparado para morir. Nada hay que los hombres vean con más frecuencia que la muerte y nada que olviden con mayor facilidad (San Euquerio).


El pensamiento de la muerte.
Orad por las almas del purgatorio.



ORACIÓN


Haced, os suplicamos, Dios omnipotente, que la intercesión del bienaventurado Armogasto, vuestro mártir, cuyo dichoso nacimiento al cielo celebramos, nos fortifique en el amor de vuestro Santo Nombre. Por J. C. N. S.

domingo 28 de marzo de 2010

Domingo 2° de Pasión
d.- morado


Domingo de Ramos


Bendición de los Ramos

+ Continuanción del Santo Evangelio según  San Mateo (XXVI, 1:69 - XXVII, 1:60)
En Aquel tiempo: Al aproximarse Jesús a Jerusalén, llegaron a Betfagé, junto al monte de los olivos, envió Jesús a dos discípulos, diciéndoles: Id a la aldea que está enfrente, y luego encontraréis una burra atada y con ella el hijo soltadlos y traédmelos, y si algo os dijeren, diréis: El Señor los necesita; y al instante los dejarán." Esto sucedió para que se cumpliera lo dicho por el profeta: “Decid a la Hija de Sión: He aquí que tu rey viene a ti, manso y montado sobre un asno, sobre un pollino hijo de burra.” Fueron los discípulos e hicieron como les había mandado Jesús;" y trajeron la burra y el hijo, y pusieron sobre éste los mantos, y encima de ellos montó Jesús. La numerosísima muchedumbre extendía sus mantos por el camino, mientras otros, cortando ramos de árboles, lo alfombraban. La multitud que le precedía y la que le seguía gritaba, diciendo: “¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!”.


Misa

Pasión Segun San Mateo


+
Pássio Dómini nostri Jesu Christi, secundum Matthaeum


Getsemaní. La agonía y la oración


En aquel tiempo: Vino Jesús con sus discípulos a un lugar llamado Getsemaní y les dijo: Sentaos aquí mientras yo voy allá a orar. Y tomando a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y angustiarse. Entonces les dijo: Triste está mi alma hasta la muerte; quedaos aquí y velad conmigo." Y adelantándose un poco, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí este cáliz; sin embargo, no se haga como yo quiero, sino como quieres tú." Y viniendo a los discípulos, los encontró dormidos, y dijo a Pedro: ¿De modo que no habéis podido velar conmigo una hora? Velad y orad para no caer en la tentación; el espíritu está pronto, pero la carne es flaca." De nuevo, por segunda vez, fue a orar, diciendo: Padre mío, si esto no puede pasar sin que yo lo beba, hágase tu voluntad. Y volviendo otra vez, los encontró dormidos; tenían los ojos cargados." Dejándolos, de nuevo se fue a orar por tercera vez, diciendo aún las mismas palabras. Luego vino a los discípulos y les dijo: Dormid ya y descansad, que se acerca la hora y el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores. Levantaos, vamos; ya llega el que va a entregarme."

Prisión de Jesús

Aún estaba hablando, cuando llegó Judas, uno de los Doce, y con él una gran turba armada de espadas y garrotes, enviada por los príncipes de los sacerdotes y los ancianos del pueblo. El que iba a entregarle les dio una señal diciendo: Aquel a quien yo besare, ése es; prendedle." Y al instante, acercándose a Jesús, le dijo: Salve, Rabí. Y le besó. Jesús le dijo: Amigo, ¿a qué vienes? Entonces se adelantaron y echaron las manos sobre Jesús, apoderándose de El. Uno de los que estaban con Jesús extendió la mano y, sacando la espada, hirió a un siervo del pontífice, cortándole una oreja. Jesús entonces le dijo: Vuelve tu espada a su vaina, pues quien toma la espada, a espada morirá. ¿O crees que no puedo rogar a mi Padre, que me enviaría luego doce legiones de ángeles? ¿Cómo van a cumplirse las Escrituras de que así conviene que sea? Entonces dijo Jesús a la turba: ¿Como a ladrón habéis salido con espadas y garrotes a prenderme? Todos los días me sentaba en el templo para enseñar, y no me prendisteis. Pero todo esto sucedió para que se cumpliesen las Escrituras de los profetas. Entonces todos los discípulos le abandonaron y huyeron.

Jesús ante el Sumo Sacerdote

Los que prendieron a Jesús le llevaron a casa de Caifas, el pontífice, donde los escribas y ancianos se habían reunido. Pedro le siguió de lejos hasta el palacio del pontífice, y, entrando dentro, se sentó con los servidores para ver en qué paraba aquello. Los príncipes de los sacerdotes y todo el sanedrín buscaban falsos testimonios contra Jesús para condenarle a muerte, pero no los hallaban, aunque se habían presentado muchos falsos testigos. Al fin se presentaron dos, que dijeron: Este ha dicho: Yo puedo destruir el Templo de Dios y en tres días edificarlo. Levantándose el pontífice, le dijo: ¿Nada respondes? ¿Qué dices a lo que éstos testifican contra ti? Pero Jesús callaba, y el pontífice le dijo: Te conjuro por Dios vivo: di si eres tú el Mesías, el Hijo de Dios. Jesús: Tú lo has dicho. Y yo os digo que un día veréis al Hijo del hombre sentado a la diestra del Poder y venir sobre las nubes del cielo. Entonces el pontífice rasgó sus vestiduras, diciendo: Ha blasfemado. ¿Qué necesidad tenemos de más testigos? Acabáis de oír la blasfemia. ¿Qué os parece? Ellos respondieron: Reo es de muerte. Entonces comenzaron a escupirle en el rostro y a darle puñetazos, y otros le herían en la cara, diciendo: Profetízanos, Cristo, ¿quién es el que te hirió?

Negación de Padro

Entre tanto, Pedro estaba sentado fuera, en el atrio; se le acercó una sierva, diciendo: Tú también estabas con Jesús de Galilea." El negó ante todos, diciendo: No sé lo que dices. Pero, cuando salía hacia la puerta, le vio otra sierva y dijo a los circunstantes: Este estaba con Jesús el Nazareno. Y de nuevo negó con juramento: No conozco a ese hombre. Poco después se llegaron a él los que allí estaban y le dijeron: Cierto que tú eres de los suyos, pues tu mismo hablar te descubre. Entonces comenzó él a maldecir y a jurar: ¡Yo no conozco a ese hombre! Y al instante cantó el gallo. Pedro se acordó de lo que Jesús le había dicho: Antes que el gallo cante, me negarás tres veces; y saliendo fuera, lloró amargamente."

Sesión del Sanedrín. Jesús entregado a Pilatos.

Llegada la mañana, todos los príncipes de los sacerdotes y los ancianos del pueblo tuvieron consejo contra Jesús para quitarle la vida, y atado le llevaron al procurador Pilato. Viendo entonces Judas, el que le había entregado, cómo era condenado, se arrepintió y devolvió las treinta monedas de plata a los príncipes de los sacerdotes y ancianos, diciendo: He pecado entregando sangre inocente. Dijeron ellos: ¿A nosotros qué? Viéraslo tú. Y, arrojando las monedas de plata en el templo, se retiró, fue y se ahorcó. Los príncipes de los sacerdotes tomaron las monedas de plata y dijeron: No es lícito echarlas al tesoro, pues son precio de sangre. Y resolvieron en consejo comprar con ellas el campo del Alfarero para sepultura de peregrinos. Por eso aquel campo se llamó “Campo de Sangre” hasta el día de hoy. Entonces se cumplió lo dicho por el profeta Jeremías: “Y tomaron treinta piezas de plata, el precio en que fue tasado aquel a quien pusieron precio los hijos de Israel, y las dieron por el campo del alfarero, como el Señor me lo había ordenado.”

Jesús ante Pilatos.

Jesús fue presentado ante el procurador, que le preguntó: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Respondió Jesús: Tú lo dices. Pero a las acusaciones hechas por los príncipes de los sacerdotes y ancianos nada respondía. Díjole entonces Pilato: ¿No oyes todo lo que dicen contra ti? Pero El no respondía a nada, de suerte que el procurador se maravilló sobremanera. Era costumbre que el procurador, con ocasión de la fiesta, diese a la muchedumbre la libertad de un preso, el que pidieran. Había entonces un preso famoso llamado Barrabás. Estando, pues, reunidos, les dijo Pilato: ¿A quién queréis que os suelte: a Barrabás o a Jesús, el llamado Cristo? Pues sabía que por envidia se lo habían entregado. Mientras estaba sentado en el tribunal, envió su mujer a decirle: No te metas con ese justo, pues he padecido mucho hoy en sueños por causa de él. Pero los príncipes de los sacerdotes y ancianos persuadieron a la muchedumbre que pidieran a Barrabás e hicieran perecer a Jesús. Tomando la palabra el procurador, les dijo: ¿A quién de los dos queréis que os dé por libre? Ellos respondieron: A Barrabás. Díjoles Pilato: Entonces, ¿qué queréis que haga con Jesús, el llamado Cristo? Todos dijeron: ¡Sea crucificado! Dijo el procurador: ¿Y qué mal ha hecho? Ellos gritaron más diciendo: ¡Sea crucificado! Viendo, pues, Pilato que nada conseguía, sino que el tumulto crecía cada vez más, tomó agua y se lavó las manos delante de la muchedumbre, diciendo: Yo soy inocente de esta sangre; vosotros veréis." Y todo el pueblo contestó diciendo: Caiga su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos. Entonces les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de haberle hecho azotar, se lo entregó para que le crucificaran."

Ultrajes y coronación de espinas.

Entonces los soldados del procurador, tomando a Jesús, lo condujeron al pretorio ante toda la cohorte, y, despojándole de sus vestiduras, le echaron encima una capa de púrpura roja, y, tejiendo una corona de espinas, se la pusieron sobre la cabeza, y en la mano una caña; y doblando ante El la rodilla, se burlaban diciendo: ¡Salve, Rey de los judíos!" Y, escupiéndole, tomaban la caña y le herían con ella en la cabeza. Después de haberse divertido con El, le quitaron la capa, le pusieron sus vestidos y le llevaron a crucificar.

Camino del Calvario

Al salir encontraron a un hombre de Cirene, de nombre Simón, al cual requisaron para que llevase la cruz. Llegando al sitio llamado Golgota, que quiere decir lugar de la calavera, diéronle a beber vino mezclado con hiél; mas, en cuanto lo gustó, no quiso beberlo."

La crucifixión

Así que lo crucificaron, se dividieron sus vestidos, echándolos a suertes, y, sentados, hacían la guardia allí. Sobre su cabeza pusieron escrita su causa: Este es Jesús, el Rey de los judíos. Entonces fueron crucificados con El dos bandidos, uno a su derecha y otro a su izquierda.

Jesús burlado y ultrajado

Los que pasaban lo injuriaban moviendo la cabeza y diciendo: Tú, que destruías el templo y lo reedificabas en tres días, sálvate ahora a ti mismo; si eres Hijo de Dios, baja de esa cruz." E igualmente los príncipes de los sacerdotes, con los escribas y ancianos, se burlaban y decían: Salvó a otros, y a sí mismo no puede salvarse. Si es el rey de Israel, que baje ahora de la cruz y creeremos en El. Ha puesto su confianza en Dios; que El lo libre ahora, si es que lo quiere, puesto que ha dicho: Soy Hijo de Dios." Asimismo, los bandidos que con El estaban crucificados lo ultrajaban.

Ultimos momentos y muerte de Jesús

Desde la hora de sexta se extendieron las tinieblas sobre la tierra hasta la hora de nona. Hacia la hora de nona exclamó Jesús con voz fuerte, diciendo: “Eli, Eli lema sabachtaní!” Que quiere decir: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” Algunos de los que allí estaban, oyéndolo, decían: A Elías llama éste, Luego, corriendo, uno de ellos tomó una esponja, la empapó en vinagre, la fijó en una caña y se la dio a beber. Otros decían: Deja, veamos si viene Elías a salvarlo. Jesús, dando un fuerte grito, expiró.

Después de la muerte de Jesús

La cortina del templo se rasgó de arriba abajo en dos partes, la tierra tembló y se hendieron las rocas; se abrieron los monumentos, y muchos cuerpos de santos, que habían muerto, resucitaron," y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de El, vinieron a la Ciudad Santa y se aparecieron a muchos. El centurión y los que con él guardaban a Jesús, viendo el terremoto y cuanto había sucedido, temieron sobremanera y se decían: Verdaderamente, éste era Hijo de Dios. Había allí, mirándolo desde lejos, muchas mujeres que habían seguido a Jesús desde Galilea para servirle;" entre ellas María Magdalena y María la madre de Santiago y José y la madre de los hijos del Zebedeo.

Sepultura de Jesús

Llegada la tarde, vino un hombre rico de Arimatea, de nombre José, discípulo de Jesús. Se presentó a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús. Pilato entonces ordenó que le fuese entregado. El, tomando el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia y lo depositó en su propio sepulcro, del todo nuevo, que había sido excavado en la peña, y, corriendo una gran piedra a la puerta del sepulcro, se fue. 

Credo
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